México derrota a Sudáfrica y enciende la fiesta del Mundial 2026 pese a las protestas en las calles

México comenzó con buen pie su participación en el Mundial 2026 al imponerse 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural del torneo, una jornada histórica que combinó fútbol, música y expresiones culturales latinoamericanas, pero que también estuvo marcada por protestas sociales y la ausencia de los principales líderes políticos de los países anfitriones.
Ante un repleto Estadio Ciudad de México, conocido popularmente como el Azteca, los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez dieron al conjunto dirigido por Javier Aguirre los primeros tres puntos de la competencia, desatando la celebración de miles de aficionados.
La ceremonia de apertura contó con presentaciones artísticas de Shakira y Maná, que pusieron el toque musical a un espectáculo que destacó la diversidad cultural de América Latina. Sin embargo, el inicio de la primera Copa del Mundo organizada de forma conjunta por México, Estados Unidos y Canadá tuvo una particularidad inédita: ninguno de los jefes de Estado de los países anfitriones estuvo presente en el estadio.
Ni la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, ni el presidente estadounidense Donald Trump, ni el primer ministro canadiense Mark Carney asistieron al encuentro. La representación institucional quedó encabezada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, acompañado por la actriz mexicana Salma Hayek, embajadora del Mundial, quien ofreció un mensaje centrado en la unión que genera el fútbol.

Protestas opacan parcialmente la fiesta
Mientras dentro del estadio predominaba el ambiente festivo, en los alrededores se desarrollaban manifestaciones protagonizadas por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y colectivos de madres buscadoras de personas desaparecidas.
Las activistas aprovecharon la atención internacional generada por el Mundial para denunciar la crisis de desapariciones que enfrenta México, donde más de 133,000 personas permanecen no localizadas, según cifras oficiales.
Con consignas como “¡México campeón en desaparición!” y pancartas que exigían justicia para sus familiares, los colectivos intentaron visibilizar una problemática que consideran ignorada por las autoridades.
La jornada también registró momentos de tensión cuando grupos de manifestantes se enfrentaron con agentes policiales. Durante los incidentes hubo empujones, detenciones y enfrentamientos cerca del estadio. Además, alrededor de 200 personas encapuchadas protagonizaron disturbios que incluyeron lanzamiento de piedras contra la policía y daños a varios vehículos.

Celebración multitudinaria en Reforma
Tras el pitazo final, miles de aficionados se trasladaron al Ángel de la Independencia, tradicional punto de encuentro para celebrar las victorias de la selección mexicana.
Una multitud vestida de verde llenó la avenida Paseo de la Reforma entre cánticos, banderas y festejos que se prolongaron pese a las lluvias registradas en varios puntos de la capital.
La presidenta Claudia Sheinbaum felicitó a la selección mediante un mensaje en redes sociales en el que expresó: “¡Muchas felicidades a la Selección! Felicidades a todas las mexicanas y los mexicanos”.
La mandataria decidió no asistir al estadio y previamente había informado que donó su entrada a una niña indígena. Además, evitó acudir al Zócalo capitalino, donde inicialmente tenía previsto observar el encuentro, y optó por seguir el partido desde uno de los espacios habilitados por las autoridades dentro de los denominados “Fan Fest” de la FIFA.
La fiebre mundialista también se hizo sentir en el centro histórico de la capital mexicana, donde más de 50,000 personas se congregaron frente a pantallas gigantes instaladas en el Zócalo para presenciar el arranque de la máxima cita del fútbol.