Escándalo en Brasil por un pastor que besa a mujeres para “expulsar el mal”
El líder religioso asegura que se trata de un ritual espiritual, pero las imágenes desataron indignación y reavivaron el debate sobre los límites entre la fe y el abuso.

Brasil. Un pastor evangélico de una pequeña congregación brasileña se encuentra en el centro de una fuerte controversia luego de que se viralizaran videos en redes sociales donde aparece besando en la boca a varias mujeres durante ceremonias religiosas, asegurando que se trata de un método para “expulsar el mal” de sus cuerpos.
Las imágenes muestran al líder religioso acercándose a las fieles durante los cultos, tomándolas del rostro y besándolas frente a los asistentes. Según su propia explicación, este acto forma parte de un supuesto ritual de liberación espiritual destinado a alejar influencias negativas o demoníacas.
La difusión del material provocó una ola de reacciones en Brasil. Mientras numerosos usuarios y organizaciones civiles cuestionan la práctica y advierten sobre un posible abuso de poder amparado en argumentos religiosos, algunos miembros de la congregación han salido en defensa del pastor, afirmando que participaron voluntariamente y que experimentaron una sensación de alivio y bienestar espiritual tras el ritual.
Uno de los aspectos que más controversia ha generado es que el procedimiento aparentemente se realiza únicamente con mujeres. Consultado sobre este punto, el pastor señaló que en el caso de los hombres “no es necesario” aplicar el mismo método, una declaración que ha intensificado las críticas y las sospechas sobre la naturaleza de estas prácticas.
Hasta el momento no se ha informado sobre una investigación judicial formal relacionada con el caso. Sin embargo, el debate continúa creciendo en la opinión pública y en las redes sociales, donde numerosos usuarios exigen que las autoridades analicen si existe algún tipo de manipulación psicológica o vulneración de derechos dentro de la congregación.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente en Brasil y otros países de la región: los límites entre la libertad religiosa, la fe de los creyentes y la necesidad de prevenir posibles abusos cometidos bajo el amparo de creencias espirituales.